
Si sigues leyendo, aprenderás:
Si has tenido dificultades para sentirte pleno, si has querido verte bien y no has sabido cómo, si no eres feliz pero sientes que deberías serlo,
entonces has llegado al sitio correcto.
Todo se reduce al amor propio. A la percepción que tenemos sobre nosotros mismos.
Ese es el filtro con el que miramos el mundo. Nuestros valores nos guían allá donde vamos. Podemos saber cuáles son, o podemos ignorarlo completamente. Pero todos los tenemos como una brújula que señala nuestro ser ideal.
Cuando nuestras acciones se alinean con nuestros valores nos sentimos plenos y felices. Cuando se alejan (o van en contra de ellos), aparece esa incomodidad con nosotros mismos. Algunos síntomas de esa falta de alineación con nuestros valores son:
Si piensas que:
...entonces vas a creer que es cierto. Y lo vas a adoptar como parte de tu identidad.
Pero, ¿qué diferencia a una persona que "sí puede hacerlo" de ti?
Vivimos en el mismo mundo, tenemos un cerebro con los mismos años de evolución, tenemos un cuerpo que está diseñado para lo mismo.
Lo que la diferencia son sus creencias.
Por el motivo que sea, su vida y sus experiencias le han llevado a pensar que esas cosas sí son para ella. Pero eso no significa que estés jodido y no tenga solución. Podemos cambiar nuestras creencias.
No es un proceso rápido, no es un proceso cómodo, pero sí es un proceso posible.
Y merece la pena.
Si construimos nuestra identidad sobre unos cimientos robustos, entonces nuestras creencias nos permitirán superar obstáculos. Nos haremos cargo de nuestros problemas, sabremos que se pueden solucionar y sentiremos que somos capaces de superarlos.
Por el contrario, si nuestra identidad se asienta sobre unos cimientos frágiles, entonces tendremos creencias limitantes que nos impedirán actuar acorde a nuestros valores.
¿Cómo podemos saber si nuestros cimientos son frágiles? No hay una única manera de responder a esta pregunta. Pero comportamientos como estos suelen ser síntoma de que pueden mejorar.
Todos estos comportamientos van alimentándose de tu confianza. Lo hacen lentamente, pero sin pausa.
Estas acciones alimentan las creencias de que eres alguien que merece la pena, de que eres alguien capaz de superar problemas.
Arreglar tus cimientos y convertirlos en algo sólido y robusto es un proceso largo y te va a requerir salir de tu zona de comfort en distintos aspectos de tu vida.
Todos y cada uno de ellos son un buen punto de partida. Y por todos y cada uno de ellos merece la pena esforzarse.
En su día, empecé por el pilar de la salud física. No porque supiera nada sobre estos conceptos, simplemente porque vi que era algo en lo que tenía que trabajar.
A diferencia de otros pilares como la amistad o amor, no requieres de nadie para conseguirlo. Por eso creo que empezar a trabajar en tu salud física es el punto de entrada más fácil para empezar a sentirte pleno.
El primer cimiento para una buena salud física es el ejercicio.
Y para mí fue una putada, porque NUNCA me había gustado hacer ejercicio. Siempre lo había odiado, solo de pensar en ponerme a entrenar me cansaba. Era vago hasta la médula y, por alto que fuera el incentivo, no conseguía (ni quería) ponerme a entrenar.
Había adoptado la pereza como una parte integral de mi identidad. Yo quería ser fuerte, pero no estaba dispuesto a poner el esfuerzo necesario para conseguirlo. Además, de cara al exterior lo negaba, decía que era algo que no me interesaba.
Por suerte, cuando estudiaba en la universidad me llevé un toque de atención.
Estábamos en época de extraordinarios y yo iba a estudiar a la facultad.
Un día subí por las escaleras al primer piso y llegué sin aliento. Yo tendría unos 24 años y ese cansancio no era algo que debería estar sintiendo por tan poco esfuerzo.
Ese fue el momento en el que tomé la decisión: "en cuanto termine los exámenes me pongo a hacer ejercicio, esta vez en serio".
Y así fue, desde entonces he entrenado fuerza de forma consistente.
Los primeros años odiaba cuando llegaba el día de entrenamiento. Me sentía incómodo conmigo mismo: tanto mental, como físicamente. Me daba vergüenza que otras personas supieran que estaba entrenando, que quería estar bien.
Pero luché contra esa incomodidad. Tenía un propósito.
Viéndolo en retrospectiva, tuve una fuerza de voluntad de caballo. El proceso no era fácil de seguir y, además, no veía progreso. Fue exclusivamente la fuerza de voluntad lo que me hizo no rendirme y persistir durante todo ese tiempo.
Pero con los años he aprendido. Me he adaptado y he descubierto un método con el que se puede ser consistente sin depender en exceso de la fuerza de voluntad.
No te voy a engañar: va a seguir siendo incómodo y difícil, sobre todo si no has entrenado nunca. Pero el sufrimiento es personalizable y, además, se ve progreso desde el principio, lo que ayuda a ser consistente.
Es el método de "una repetición más".
El otro cimiento para una gran salud física es la nutrición.
Una buena nutrición, como todo lo que merece la pena, brilla en el largo plazo. El cambio a comer sano es duro, pero se puede hacer de forma gradual. Además, comer sano no implica dejar de comer cosas no sanas: tan sólo debemos hacerlo con cabeza y siendo conscientes de nuestros objetivos.
Al igual que con el ejercicio, nunca me había interesado la nutrición. Y, a diferencia del ejercicio, la razón por la que lo hice no fue la salud, sino verme fuerte.
Después de ser consistente entrenando durante unos cuantos años, ya me apetecía verme con un buen cuerpo. Me sentía bien, pero no parecía que llevara años entrenando.
Fue entonces cuando me empecé a interesar por la ganancia muscular.
Había escuchado que la nutrición era muy importante para conseguir músculo, pero me daba igual. Por algún motivo yo asumía que entrenar duro sería suficiente para desarrollar músculo y verme fuerte.
La biología pensaba diferente, así que empecé a cambiar mi dieta.
Las recomendaciones eran comer más calorías de las que gastas y suficiente proteína.
Las calorías son para que tu cuerpo tenga energía de sobra. Así podrá gastarla en crear músculo, pues tus necesidades vitales estarán ya cubiertas.
Por su parte, las proteínas son para tener los bloques de construcción necesarios para crear músculo.
Si te falta una, o te falta la otra, entonces no se pueden dar las condiciones para construir músculo.
Interesante... 🧐
Empecé a pesar todo lo que comía, pero me aburrí más pronto que tarde, era un suplicio tener que estar pesando siempre todo lo que comía. Esa época no duró mucho.
Siendo ingeniero, sé que las aproximaciones son muy útiles. En la mayoría de escenarios no hace falta tener un número exacto para que las cosas funcionen, basta con tener una aproximación lo suficientemente cercana.
De esta forma, cada vez que hiciera esa comida sabría inmediatamente sus calorías y proteínas. Sin necesidad de pesarlo todo.
Dos vasos de arroz, dos pimientos, o dos muslos de pollo van a tener siempre valores similares entre sí. Nunca van a ser exactamente iguales, pero... aproximaciones, ¿recuerdas? 😄
Ahora lo único que quedaba por hacer era planificar estas comidas a lo largo de la semana y seguir el plan. Así cumpliría los objetivos de calorías y proteínas.
A mí no me gusta cocinar, así que lo hago una vez a la semana. Cocino dos recetas distintas: una para comer y otra para cenar. De esta manera es muy fácil cumplir con los números.
Pero no es la única forma de hacerlo. Cada uno puede (y debe) ajustarlo a su vida y sus preferencias.
El problema que yo encontré es que, en la mayoría de aplicaciones, el registrar comidas era muy tedioso. Había que ir día por día y era un coñazo. Además, daban mucha información superflua que sólo incomodaba.
Por eso decidí crear Cimientos. Es una forma de centrarte sólo en lo que importa para el proceso: calorías y proteínas.
El resto de nutrientes y macronutrientes no van a suponer un problema si llevamos una dieta equilibrada. Nunca he registrado los carbohidratos ni las grasas. No creo que tenga sentido para la gente que no sea atleta profesional. Y he visto buenos resultados sin hacerlo.
Lo que dice alguien que ya ha pasado por esto
"Durante mucho tiempo, quise ganar masa muscular, pero no sabía por dónde empezar. Afortunadamente, un amigo con experiencia en el tema me guió en cada paso. Me explicó los fundamentos de la hipertrofia: desde cómo estructurar mis entrenamientos y ajustar las series y repeticiones, hasta cómo enfocarme en el principio de 'una repetición más'.
Además, me ayudó a estructurar mi alimentación para optimizar el crecimiento muscular. Aprendí a ajustar mi ingesta de proteínas y planificar mis comidas a lo largo del día para alimentar correctamente mi cuerpo.
Gracias a su ayuda, ahora sigo una rutina completa que incluye tanto ejercicios básicos como específicos para cada grupo muscular, y que me reta constantemente. Estoy muy agradecido de tener a alguien que me haya mostrado el camino de forma tan práctica y motivadora."
Amigo anónimo
Queda a tu criterio.


Pero igualmente te digo que sí.
Y lo hace porque está basado en la ciencia y en experiencias reales. Se fundamenta en estudios y años de ensayo y error.
La diferencia temporal entre ambas fotos es de 4 años. No obstante, durante ese tiempo estaba aprendiendo y haciendo muchas cosas mal.
Si tu objetivo es perder grasa, entonces verás resultados mucho antes porque es un proceso biológico más rápido que la ganancia muscular.
El método que uso funciona, pero tienes que seguirlo.
Y es ahí donde entra Cimientos, es mi forma de ponértelo lo más fácil que pueda.
A mí, saber que algo funciona me da tranquilidad. Si tengo esa certeza y sé que lo único que necesito es hacerlo y tiempo, entonces la ansiedad se reduce mucho porque sé que voy a llegar.
Antes o después, pero voy a llegar.
Cimientos es una herramienta simple. Su función es registrar lo que importa para conseguir un cambio físico: calorías, proteína y ejercicio.
La he diseñado para que sea sencilla y rápida de utilizar.
Si quieres dar un paso hacia tu felicidad, un muy buen paso para empezar es cuidar tu cuerpo. Al fin y al cabo es donde vas a vivir el resto de tu vida. Cuanto mejor sea su condición, más potencial tendrás para crecer y ser feliz.
Quiero que si te decides a usar Cimientos, que sea porque te aporta valor. Quiero también que no tengas nada que perder por darle una oportunidad. Por eso te doy 14 días gratis, sin pedir ningún método de pago.
Trabajo sólo en este proyecto, así que los únicos gastos que tengo son de infraestructura. Esto hace que pueda ofrecer un precio muy bajo.
Todo lo que necesitas para empezar tu cambio
Cimientos está creciendo. Esto es lo que ya existe y lo que viene.
Registro de calorías y proteínas, escaneo de códigos de barras, recetario personal y planificador semanal.
Registro y seguimiento de tu peso a lo largo del tiempo.
Rutinas, seguimiento de series y repeticiones, y el método 'una repetición más' integrado.
Gráficas de evolución.
¿Echas de menos alguna funcionalidad? Escríbeme al mail de la newsletter
Si te interesa sólo tienes que registrarte gratis pulsando este botón.
Cuando termine el registro podrás empezar a crear tus recetas leyendo códigos de barras. Y cuando tengas un par creadas, entonces podrás empezar a planificar tus semanas y registrar tus comidas.
Espero que te sirva y te ayude a ser más feliz.
Un abrazo! 😄